7 tips de Comunicación Política para “X”

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Buenas!!! El otro día, una compañera, que ahora labora en dependencias de carácter político, me pedía unos consejillos para su día a día en su labor… Y como si a mi me hicieran falta excusas para ayudar, ahí voy corriendo a escribir los elementos más importantes o eficientes, desde mi punto de vista, no solo para informar o persuadir a una audiencia de carácter político o ideológico, sino para comunicar y conectarse con esos públicos… 🙂 Espero que te sirvan Lic. X!!!:

1. Antes de nada, olvida el sarcasmo y la crítica.

Un tono despectivo puede ser lo que algunas personas quieren escuchar en la televisión para hacer chisme, pero rara vez es atractivo para los amigos, la familia o una esposa o marido. Un desprecio perpetuo frente al punto de vista del partido político opositor, al contrario de lo que pudiera parecer —y es costumbre en México—, no gana argumentos y puede perder adeptos. Del mismo modo, las distorsiones estratégicas, diseñadas para “malignizar” a un oponente, hacen que el político se vea poco fiable. Muchas mentiras son proyecciones, es decir, atribuyendo al otro lo que el propio orador piensa o hace. Si te esfuerzas en crear y decir lo que parecen ser falsas acusaciones, pregúntate qué dice esa acusación sobre el que las hace y la imagen mental que va a quedar en su auditorio, cuando estos salgan del recinto… Inevitablemente, la asociación emocional cuando piensen en el político que acaba de hablar de este modo, será de enojo, tristeza, desesperanza… En total: de lo que acaba de decirle el orador, aunque se refiriera a otro candidato o líder de la oposición.

2. Recuerda: Escuchar, escuchar y escuchar…

En el diálogo sano, cada participante escucha para entender mejor la perspectiva del otro. Cuando los defensores políticos escuchan sólo para discutir la opinión de la otra parte, los participantes desarrollan cada vez más sentimientos negativos sobre los demás, así como hacia las ideas de los demás, empobreciendo su discurso y perdiendo fuerza política e impacto ideológico… Podríamos decir que se diluye en la continua lucha por dejar mal al otro y pierde su propia esencia o personalidad política. Ya no es un candidato o político, sino en función de los otros, no de sí mismo… Es como un fantasma y así lo terminarán percibiendo sus posibles votantes o partidarios. Mejor escuchar y, por supuesto, tomar lo mejor del discurso de otros y aprovecharlo en el propio beneficio y refuerzo del branding personal.

3. Un ambiente abierto de creencias

Un sistema de creencias fijo o inflexible, no permite ingresar datos adicionales y potencialmente correctivos (en términos de Business Intelligence). La discusión en la que ambas partes aprenden unas de otras, cada vez más ampliando su comprensión de las cuestiones es, no solo saludable, sino esencial para el correcto desarrollo de un líder, y líderes son precisamente lo que hoy más falta hace a la gente.

4. Voluntad de participar, de ser “aprendedor”

La capacidad de tolerar y aprender de las diferencias es esencial para las relaciones sanas. Por ejemplo, y como siempre digo, hay un paralelismo con las relaciones de pareja… En un matrimonio amoroso, y en una Sociedad libre las reglas de comportamiento, lealtad y fidelidad son las mismas. La falta de voluntad de aprender de las diferentes perspectivas de cada uno impulsa a las familias hacia el divorcio y podría impulsar a nuestro país, estado o municipio hacia el totalitarismo (ejemplo de un líder abusivo que no tolera ningún criterio que no coincida con el suyo).

5. Evitar las proyecciones despectivas.

El etiquetado despectivo del otro lado también corre el riesgo de perjudicar sus relaciones. “Si puedes pensar que el líder político es un XXX, ¿qué pensarás entonces de mí?” Además, es una conversación que, por fuerza, acabará con un mal sabor de boca y aunque “ganes”, finalmente quedarás mal, inevitablemente…

6. No intensifique la densidad emocional negativa… Es decir, no me cabrees! 🙂

El diálogo amistoso se desarrolla en suaves tonos de voz. Volúmenes desagradables y velocidades de alto riesgo hacen que la continuación de la discusión, y tal vez incluso de la relación, se sientan inseguras. Cuanto más enojo, más difícil será llegar a aquellos que tienen que escuchar.

7. No solo hables, comunícate.

Nuevamente, como en las relaciones de pareja, no es lo mismo hablar, que comunicarte, que conectarte emocionalmente con aquellos que escuchan… Un líder político y su personal a cargo, deben conocer la fuerza/poder que representa una conexión emocional con sus oyentes/adeptos, y lo que representa para la fidelidad, así como de la pareja, también de los seguidores de ese político.

Espero que os sirva de algo… A mi sí… Con estas cosas ordeno mis ideas!!!

Feliz viernes y a pasarlo bien el fin de semana!

Oscar

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